Abriendo un debate sensato acerca del crecimiento del turismo

Abriendo un debate sensato acerca del crecimiento del turismo

El 19 de abril de 2016, el artículo de Jeremy Smith When will the tourism industry start talking sensibly about growth?, que se publicó en el blog de WTM London, se compartió un sinfín de veces y sembró la semilla de un debate en el grupo Responsible Networking en Facebook.

Gracias, Jeremy, por sacar el tema a colación. No es que, durante varios años, nadie se haya hecho este planteamiento, pero de alguna manera, no hemos podido abrir un debate que incluya a todo el sector. Tal vez en esta ocasión las cosas cambien. Sinceramente, espero que así sea, porque el futuro del turismo depende de ello, y estas son las razones:

1-Los desafíos a los que se enfrenta la humanidad en general y el sector turístico en particular provienen de una falla a la hora de admitir que la versión actual del sistema económico tiene, en su seno, deficiencias estructurales y sistémicas que hacen que su éxito (en forma de crecimiento continuo) se convierta en la causa de su propia destrucción.

Abriendo un debate sensato acerca del crecimiento del turismo

2-En lo que a los destinos respecta, el crecimiento se define actualmente en términos cuantitativos (más visitantes, más gasto, más PIB, más puestos de trabajo), pero NO en términos de resultados positivos netos para todas las partes interesadas, entre ellas, los residentes y anfitriones. En pocas palabras, el éxito se define como “más” en lugar de “mejor”, sin importar cómo esto se distribuya entre las partes interesadas.

3-Además, los costos sociales y ambientales totales del turismo y la hotelería no se miden con la misma diligencia que el impacto económico bruto, ni los operadores turísticos tienen la obligación de pagar los muchos costos externos que afectan al patrimonio común. (Mediante investigaciones recientes realizadas por Truecost, se ha demostrado que, si la mayoría de los sectores tuvieran que pagar el costo verdadero de la producción y el consumo, estarían en bancarrota).

4-No hay evidencia confiable de que el crecimiento futuro se pueda separar adecuadamente del uso de los recursos y la generación de residuos perjudiciales, ni de que los habitantes locales toleren más visitantes de lo que establezca una “capacidad de carga” evaluada de manera subjetiva. Por el contrario, los profesores Gossling y Peters* sostienen en su investigación que las iniciativas de sostenibilidad no alcanzan a compensar el uso de los recursos.

“Si el crecimiento del turismo no disminuye, en 40 años el sector turístico habrá agotado el presupuesto de emisiones de carbono del mundo entero”.
Dr. Peters en Keeping Tourism’s Future within a Climatically Safe Operating environment

Abriendo un debate sensato acerca del crecimiento del turismo

Además, como se describe con picardía en artículos como Refugees Welcome Tourist Go Home, I have seen the future of tourism and it is designed to keep you out (de Sean Thomas, publicado por The Spectator y que dio pie a la pregunta de Jeremy Smith), el documental Gringo Trails y los libros Overbooked, de Elizabeth Becker, y Last Call, de Leo Hickman, la tolerancia de los residentes está disminuyendo rápidamente a medida que aumentan los números de visitantes en ciertos destinos populares.

5-Corremos el peligro de asumir que, debido al constante aumento de premios al turismo responsable, programas de certificación de sostenibilidad, proveedores cuya sostenibilidad ha sido certificada y una gran cantidad de retórica ecológica, podemos hacer caso omiso de las causas principales y, en algunos casos, hasta calificar de derrotistas a las personas que critican el crecimiento.

6-Si bien se han hecho enormes inversiones en la comercialización, la promoción y el aumento de la demanda, no se ha gastado demasiado en desarrollar la capacidad de controlar esa demanda y sus consecuencias. Por ende, nos falta la capacidad intelectual e imaginativa para barajar otras opciones y, a menudo, nos atemoriza la posibilidad de tener que desafiar el statu quo y la normalidad de las actividades comerciales.

El debate sobre crecimiento ya lleva mucho tiempo pendiente y debe ser honesto, minucioso y sumamente autocrítico. No se trata de echar culpas; es decir, de calificar al turismo de masas de “malo” y al turismo responsable de “bueno”. Fue necesario que el primero creara las condiciones para que emergiera el segundo. Tal como se describe aquí, simplemente se trata de evolución y supervivencia. Según Darwin, solo los “más aptos” sobreviven en la naturaleza, pero este eminente científico no necesariamente se refería a los más grandes o más poderosos, sino a aquellos cuyas características se adaptaran mejor a las condiciones cambiantes de su entorno. La vida evoluciona en respuesta a los cambios acumulativos pero profundos en las circunstancias externas.

Es esto lo que en el debate actual (por incipiente que sea) no se está teniendo en cuenta. Seguimos ejerciendo la economía global del turismo y la hotelería casi de la misma manera que cuando “despegó” en las décadas de 1950 y 1960, a pesar de que las condiciones han cambiado casi totalmente:

1-Ahora vivimos en un planeta finito y superpoblado, y estamos quebrantando muchas de las condiciones esenciales para que prospere la vida.

2-Continuamos funcionando como si tuviéramos que estimular la demanda, cuando es imposible que podamos responder al tsunami de demanda que se está gestando en nuestras costas.

3-Un importante cambio en el estilo de vida y los valores humanos esenciales está alterando lo que los consumidores esperan de las empresas en lo que respecta a propósito, modo de operación y resultados, y ha mejorado su conocimiento e interés por los frágiles recursos ambientales, sociales y culturales.

4-La conectividad instantánea, global y omnipresente está acelerando el ritmo al que se comparten estos cambios en los valores, se impone la transparencia en las acciones y se atribuye responsabilidad.

No se nos está pidiendo que nos entretengamos con medidas localizadas o programas aislados, sino que, juntos, emprendamos un viaje hacia un futuro muy diferente. Por suerte, todos los viajes (incluso las expediciones globales) comienzan con unos pocos pasos, y todas las conversaciones importantes surgen de confesiones sentidas y oídos solidarios.

*Assessing tourism’s global impact 1990-2010, Stefan Gossling and Paul Peters, Journal of Sustainable Tourism, 2015?Vol 23, No. 5, 639-659

Este artículo fue publicado por primera vez por Anna Pollock, en Conscious Travel y traducido por nuestra colaboradora Eugenia Puntillo, traductora profesional. La versión original está disponible aquí: “Towards opening a sensible debate on tourism growth”.

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