Contra el turismo masivo… Unión.

Tulum
Ruinas de Tulum (México). Crédito: Travindy.es

Esta mañana de camino al trabajo y leyendo el diario gratuito Metro, me encontré una publicación que me llamo la atención. Este artículo escrito desde la perspectiva de un turista, hablaba acerca de la necesidad de controlar el turismo masivo, y lo molesto que resulta para los turistas las aglomeraciones de personas en un mismo espacio. Promovemos un destino con la finalidad de atraer turistas, pero a los mismos turistas les molesta la multitud de personas que encuentran en el destino. Algo aquí no parece estar funcionando bien…

En esta misma semana otra noticia importante fue publicada en el diario de turismo de República Dominicana, donde una alerta lanzada por el Ministerio de Turismo de la isla (Mitur) alerta que 13 playas de cinco provincias van a ser intervenidas, ya que presentan problemas graves de erosión, contaminación, y construcciones ilegales en las áreas destinadas al público, que están afectando a las dunas. Las afirmaciones de Mitur manifiestan que si no se toman medidas para la recuperación integral de los sistemas de las playas, no se podrá garantizar la sostenibilidad ambiental lo que repercutirá en la inversión extranjera en la industria turística de la isla provocando un colapso del turismo en Republica Dominicana.

Todos hemos visto las consecuencias de las viejas políticas de promoción turística, especialmente en el turismo de sol y playa de los años 60-70, como es el caso de Benidorm donde la característica principal ha sido la falta de previsión o gestión de impactos ambientales a la llegada masiva de turismo. El caso de Magalluf, donde la desproporcionada promoción turística llevada a cabo por las autoridades ha puesto a la isla de Mallorca, en una posición un tanto infame en noticieros nacionales e internacional, y el caso de Cuba, donde la actual promoción de destino de sol y playa hace cuestionarse seriamente si el destino esta replicando modelos fallidos como hemos visto en casos anteriores, o será capaz de adherirse a posiciones más coherentes para mantener su desarrollo sostenible.

Últimamente hemos sido testigos de las consecuencias de esta promoción turística descontrolada que no solo impacta negativamente en el medio ambiente, sino también en las comunidades que sufren y lidian a diario con las consecuencias de estos visitantes en sus ciudades. Destinos como Koh Tachai, cerrado al turismo por los impactos en la biodiversidad, ciudadanos venecianos movilizados y enfrentando a turistas, barceloneses diciendo “bye bye Barcelona” o peruanos intentando controlar el impacto por la masificación turística, limitando el acceso a la ciudad Inca de Machu Picchu.

Imagino que muchos de vosotros os estaréis preguntando ¿por qué debemos llegar hasta los límites para poner soluciones y crear políticas de protección? Vemos un claro desequilibrio entre las administraciones públicas y los ciudadanos que forman los destinos, que deberían ser involucrados en los procesos de decisión, imagen y promoción turística de sus destinos. Pero también hay que ir mas allá, porque basándonos en los principios de desarrollo turístico sostenible, vemos que todas las partes involucradas deben ser consideradas para encontrar un balance. Al inicio de este articulo hemos visto que incluso los turistas están queriendo ser escuchados, por lo que es palpable una perceptible molestia o incomodidad, por parte de visitantes que se empiezan a revelar contra el turismo masivo.

Si pensando como viajeros la palabra viaje nos replica en nuestra mente con mensajes de positividad como diversión, descanso, cultura, y experiencias, ¿por qué las administraciones están contribuyendo en que todo lo bonito de la palabra turismo se convierta en agentes tan negativos para el medioambiente, comunidades e incluso para los propios viajeros? Creo que como ciudadanos de este planeta, turistas y profesionales del turismo tenemos una gran responsabilidad en unir fuerzas y a través de la educación, formación, practicas de sostenibilidad y comunicación, conseguir que nuestros destinos sean protegidos y correctamente representados por las administraciones.

Mireia Munoz
Mireia Muñoz tiene una larga trayectoria y experiencia en la industria del turismo con especialidad en el área de operaciones. Actualmente Mireia vive en Londres donde es Jefa de Operaciones y Responsable del Departamento de Turismo Sostenible para la empresa Charity Challenge. También estudia el Master en Gestión de Turismo Responsable en la Universidad Leeds Beckett (Reino Unido).

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